Gestión de la Incertidumbre

Gestión de la Incertidumbre

Hace unos días, conversando con un buen amigo, discutíamos sobre la situación actual laboral, inmersos en momentos de cambios y de sensación de caos; yo sostenía la idea de que nuestros padres y abuelos podían empezar a trabajar en un hotel desde pequeños como botones y jubilarse como gerente, como si para ellos hubiese transcurrido el tiempo de forma lineal y determinista. Parecía que todo hubiera sido mucho más ‘fácil’ para ellos, mientras que nosotros nos hundimos en un sentimiento de confusión e incertidumbre que nos hace estar continuamente en alerta.

Mi amigo disentía, pensaba que quizás los escenarios no fuesen tan distintos, la cuestión es que aquello pertenece al pasado y para nosotros ya es una ecuación resuelta; el futuro, está lleno de incertidumbre, al igual que lo fue para nuestros padres en su día.
Estamos estrenando un nuevo año y planteándonos nuevos retos y propósitos; es en este momento cuando nos enfrentamos a la incertidumbre que en ocasiones nos paraliza o se convierte en una limitación que no nos permite llegar a cumplir estos nuevos propósitos.

Después de la conversación con mi amigo y tratando de entender los muros que no nos dejan ver cómo resolveremos los nuevos retos del 2014, se me ocurrió hacer una analogía con lo que ocurrió en la ciencia y la ruptura entre la física clásica y la física cuántica: el Principio de Incertidumbre de Heisenberg y la contribución de otros importantes científicos como Plank, Dirac, Schrödinger, supuso una ruptura con el determinismo que defendía la física clásica y, como no, un enfrentamiento con el pensamiento que predominaba hasta ese momento en la religión, la filosofía, ...

Para comprender el mundo de la física cuántica es imprescindible que reflexionemos acerca de los procesos como la "observación", la "medición" y la “probabilidad”; y todo esto nos ayuda a proponer lo siguiente:

• Hoy, puedo conocer perfectamente cómo fue la trayectoria laboral de mis padres, las circunstancias de aquel momento y dónde terminaron.
• Hoy, no tengo la capacidad de entender todos los detalles de mi presente; y quizás, por eso la sensación de caos.
• La realidad que percibimos dependerá de cómo la observemos; y eso dependerá de mi actitud y mis valores.
• Y hoy, acepto que no puedo predecir el futuro; pero sí puedo plantear futuros probables.

😉

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