Deep Learning

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Deep Learning

Las organizaciones de esta segunda década del siglo XXI se encuentran ante la necesidad de vivir una transformación digital en donde hacer uso perfecto de las ingentes cantidades de datos que volcamos los usuarios en la red a diario. Podríamos asegurar, por tanto, que el Big Data ha revolucionado el entorno empresarial.

De pronto, nos encontramos por primera vez en la historia de la Inteligencia Artificial ante la demanda generalizada de sistemas informáticos que posean un sistema de inteligencia equivalente a la de un ser humano, que sean capaces de procesar esos datos por sí solos aprendiendo como lo hacemos las personas. Dicho de otra manera: actualmente no podemos permitirnos el "lujo" de pre-programar las reglas con las que manejar las infinitas combinaciones de datos existentes hoy día. Necesitamos máquinas que sean capaces de auto-programarse y, ellas mismas, saquen las conclusiones de los datos.

Esto está ocurriendo prácticamente en todos y cada uno de los sectores ya que, prácticamente, cualquier actividad empresarial o de la administración pública se puede beneficiar del análisis inteligente y automatizado de datos.

El Deep Learning usa estructuras en base a la lógica que podríamos definir como "neuronas artificiales", semejantes al sistema nervioso de los humanos; sus modelos de computación permiten que, dentro del sistema global, haya redes de unidades de proceso especializadas en detectar determinadas características de los datos. De hecho, en próximos años los sistemas cognitivos artificiales acabarán expandiéndose en muy diversas aplicaciones del ya nutrido ecosistema digital. Terabytes de datos analizados en apenas milisegundos.

Las solución más eficaz , por tanto, es recurrir a máquinas  capaces de interpretar los datos, comprenderlos y sacar sus propias conclusiones de manera inteligente o, lo que es lo mismo, hacer uso de "cerebros" compuestos de hardware y software que decidan por nosotros.

No es tan descabellado. Las maquinas que nos rodean efectúan ya multitud de tareas de forma automática como leer páginas web, reconocer rostros en las imágenes de nuestras Redes Sociales, responder de manera automática a preguntas de los clientes de un chat, recomendarte una dieta concreta, ropa o CD en afinidad a tus gustos, etc. Todas estas acciones tienen en común lo mismo: Requieren el análisis de datos realizando un proceso mediante el cual interpretar la realidad, extraer el significado, razonar sobre el mismo y tomar decisiones eficaces.

Con tecnologías como Deep Learning ahora podremos solucionar nuestros problemas preguntando a las máquinas directamente cambiando radicalmente nuestra forma de aprender, de relacionarnos e incluso de entender el mundo que nos rodea.